Dragon Quest Builders 2

Un entretenidísimo juego que combina lo mejor del rol con la construcción. Una de las mejores novedades para el verano y uno de los juegos a tener más en cuenta de este año.


La crítica del principiante

¿Os imagináis poder crear un mundo a base de cuadrados? ¿Perdón? ¿Ya lo habéis hecho? ¿Y si este mundo tuviera todo el encanto visual y jugable de la saga Dragon Quest? Así es DQ Builders 2.

Piensa, imagina y construye

La propuesta de DQ Builders 2 sigue siendo igual de sencilla que en la primera parte: busca, recolecta y construye.
Creado nuestro personaje –masculino o femenino- aparecemos ante un amplio mundo vacío que nos espera. En esta ocasión, el territorio a explorar es mucho más grande que en la anterior ocasión. Nuestro objetivo, pico en mano, es construir nuestra casa, poblado y comunidad. Pero, para conseguirlo, primero deberemos buscar los recursos necesarios, esparcidos en cualquier lugar del mapa.

En resumen, se trata de la misma fórmula que usaba Minecraft y que tanta fama le ha dado.

Un argumento que da sentido al juego

A diferencia del mencionado Minecraft, aquí todo tiene más coherencia y un hilo narrativo que guía nuestros pasos. No es de extrañar, se trata de un Dragon Quest. En esta ocasión, somos un aprendiz de constructor que es raptado por una malvada secta que quiere destruir el mundo. Para llevar a cabo sus maléficos planes, quieren acabar con todos los constructores. Sin embargo, un golpe de suerte –o no- hace que el barco en el que nos transportan naufrague, sobreviviendo milagrosamente. Ahí arranca nuestro periplo junto con el misterioso Malroth, que nos acompañará desde ese momento.

Así arranca una historia que, pese a resultar mucho más básica que la de otros Dragon Quest, está bien estructurada y engancha. No está de más que, aquellos que no conozcan la saga, sepan que se trata de una serie de aventuras de rol protagonizadas por personajes dibujados por Akira Toriyama, creador de Dragon Ball. Como juegos de rol que son, el argumento siempre es importante y en esta ocasión no podía ser menos -siempre con su héroe, su villano y la lucha clara entre el bien y el mal-.

Mucho por hacer

Después de jugar durante más de diez horas, tenemos la misma sensación que al principio. Hemos hecho mucho, pero todavía queda mucho más por hacer. Las misiones nos guían por una historia que avanza lenta pero regular. Además, tenemos una cantidad considerable de tareas extra y exploración. Por ejemplo, podemos explorar libremente el amplio mapa y en algunas montañas, descubrir unos minerales más duros para mejorar nuestra ciudad y que consiga resistir el ataque de los enemigos. Podemos usar una especie de paravela para surcar los cielos o bucear los mares… Y, por si fuera poco, conocer otras islas en busca de nuevos materiales. La Isla del Despertar es una de las opciones más interesantes, puesto que podemos jugar en juego libre o en la historia y construir con tres amigos más.

Por todo ello, es un juego que nunca resulta repetitivo, ya que sabe combinar perfectamente la exploración, ciertos toques de plataformas, la gestión de recursos y unas misiones con objetivos muy bien marcados.

Lo mejor:

Largo, variado y entretenido.
El estilo visual de Dragon Quest.
Muy bien acabado, tanto artísticamente como a nivel jugable.

Lo peor:

Pocas novedades respecto a la primera entrega.

Conclusiones:

Dragon Quest Builders 2 es igual de original, divertido y atractivo que la primera entrega. La historia engancha y el encanto gráfico y artístico es inigualable. Solo se echa de menos mayor innovación respecto a la anterior entrega.
El juego está dirigido a todo tipo de públicos. La sencillez de la propuesta una violencia ínfima –aunque hay enfrentamientos continuos son poco violentos y nada explícitos- la hace ideal para el público joven, aunque el toque de rol lo amplía a edades superiores.

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