Héroes en el infierno

Only the Brave

Fuego en los bosques

Eric Marsh es el jefe de una brigada municipal especializada en sofocar y minimizar incendios en las montañas de Arizona. Se trata de una veintena de hombres que demuestra coraje y conocimiento en su trabajo y Eric aspira a recibir un alto certificado del gobierno que les permita estar en la primera fila en situaciones graves. Se unirá al grupo Brendan, un ex yonqui que quiere asentar la cabeza tras ser padre de una niña. No le será fácil adecuarse al duro entrenamiento y a la convivencia con sus compañero.

Potente drama basado en hechos reales dirigido por Joseph Kosinski, quien da un portazo así al género de ciencia ficción con el que se dio a conocer al gran público con trabajos interesantes como Tron Legacy y Oblivion. A partir de un artículo publicado en GQ, los guionistas Ken Nolan y Eric Warren Singer ofrecen una historia muy humana, bien dosificada, acerca de los hechos trágicos que acapararon las noticias estadounidenses, acaecidos en 2013 en los las colinas de Arizona.

Héroes en el infierno podría haber caído en el tópico film simplón y patriotero (y más con ese título de manual), pero estamos ante una historia bien desarrollada que expone situaciones verosímiles sobre relaciones personales y crecimiento interior. La estructura se asimila al paradigma de las películas bélicas, en donde un grupo de compañeros comparten vida y trabajo de riesgo. Antes hay espacio para el necesario entrenamiento, duro y formativo, donde se asientan las bases del juego previo a las secuencias de acción, e incluso están presentes las novatadas, la férrea disciplina y la confianza en el mando. Con este enfoque el film recoge también convincentemente la camaradería entre todos ellos, de modo que nos hacemos cargo de la unión del equipo más allá de diferencias personales.

Es imposible que se preste igual atención a todos los personajes, pero entre incendio e incendio el guión sabe detenerse en los conflictos de los más importantes, especialmente en Eric y Brendan, más parecidos de lo que parece. Aparte del correcto trabajo de Miles Teller, destaca sin duda la composición de Josh Brolin como el jefe de la brigada y la alta calidad de las escenas que comparte con su esposa Amanda, extraordinariamente encarnada por Jennifer Connelly. Con tacto cinematográfico, ese caballo herido transmite bella y metafóricamente sus pasados traumáticos y difíciles.

Visualmente la película es estupenda y las escenas de incendios, aunque no sean especialmente espectaculares, son veraces y están rodadas con suficiente pericia para no perder ojo. El fuego, elemento vivo con quien incluso habla el protagonista, tiene una enorme presencia, siempre amenazante, traicionera, por mucho que haya sido sofocado anteriormente en multitud de ocasiones. La notable banda sonora de Joseph Trapanese (El gran showman) potencia magníficamente esa sensación.

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