Leaving Neverland

mayo 3, 2019 por  
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Calidad del contenido: 3´5/5

Violencia: +12

Miedo: +16

Sexo: + 18

Drogas: + 12

Conductas imitables: +18

Lenguaje: +18


El estreno reciente de esta docuserie de HBO ha provocado un gran impacto en todo el mundo. La imagen de Michael Jackson empezó a deteriorarse por las acusaciones de abusos sexuales a principios de la década de los 90 pero el mito resistió a los juicios y las evidencias. Se gastó mucho dinero en comprar el silencio de las víctimas, contratar los abogados más prestigiosos, crear un matrimonio ficticio entre Jackson y la hija de Elvis Presley, y vender todo tipo de reportajes a favor de la inocencia del «Rey del pop». Con la prematura muerte del cantante el 25 de junio de 2009 cuando preparaba una gira que pretendía revitalizar su carrera y su imagen, todo parecía encaminado a una resolución definitiva favorable. Millones de fans clamaban por recordar al genio musical y olvidar esa versión monstruosa que amenazaba con engullirle.

Los dos protagonistas de este documental son dos niños atraídos cuando apenas tenían 7 años a ese mundo virtual simbolizado en la mansión de Michael Jackson: Neverland. Más que una casa era un parque de atracciones en el que el cantante compartía su vida con niños de todo el mundo que pasaban estancias de tiempo considerables alejados de sus padres. El australiano Wade Robson (Brisbane, 1982) acabó siendo uno de los coreógrafos de los conciertos de Michael Jackson y el norteamericano Jimmy Safechuck (California, 1978) fue uno de los adolescentes que acompañaron habitualmente al astro de la música. Durante casi un cuarto de siglo estas dos víctimas fueron la principal defensa del cantante utilizada hábilmente por los abogados. Curiosamente ellos mismos son los que acaban de derribar el muro contando la verdad por primera vez en esta serie documental.

El creador de este durísimo documental de dos capítulos de 120 minutos es Dan Reed, un especialista en reportajes impactantes de interes universal como «3 días de terror: Los ataques a «Charlie Hebo» (2016) o «El cazador de pederastas» (2014). En esta ocasión acierta al poner en primer lugar a las víctimas y sus familias con un abundante y valioso material de archivo que utiliza para hacer una edición atractiva. Cada uno de los personajes expresa credibilidad y conmueve en cada uno de sus relatos complementarios. En la narración de los abusos hay algunos tramos especialmente exhaustivos (especialmente en el primer capítulo), que podían haber sido presentados de una forma mucho más respetuosa con la intimidad de los protagonistas y sus familiares. No es necesario detallar para informar, convencer e impactar: este es un error en el que se sigue cayendo a la hora de contar historias de abusos. El material es lo suficientemente incandescente para no tener recurrir al chequeo de vísceras.

El resto de la serie tiene un tratamiento más sugerente sobre la responsabilidad de las madres de los niños, los medios de comunicación, el poder, la fama, la inocencia de la infancia y las secuelas para toda la vida de heridas sin curar. Después de ver «Finding Neverland» es muy complicado volver a escuchar «Thriller» o «Smooth criminal» sin pensar que ese genial cantante y bailarín que hechizó a medio mundo escondía un verdadero depredador.


Sobre el crítico

Claudio Sánchez de la Nieta

Crítico de cine y televisión de iCmedia, Aceprensa y Fila Siete. Licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

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