Need For Speed Heat

  • Análisis por  J. Carlos Amador  | CONTRASTE

NFS Heat es un divertido arcade de velocidad que nos mantendrá entretenidos durante horas. Solo le falta una mayor variedad de opciones y algunos ajustes para ser redondo.


La crítica del principiante

No es fácil realizar la crítica cuando eres fan de la saga desde los míticos NFS Underground de PS2. Y es que, por muchos defectos que pueda tener cada entrega, lo cierto es que acabo disfrutando igual que el primer día. Sin embargo, es justo ser objetivos. A continuación, os presentamos el nuevo Need For Speed: Heat.

Velocidad sin límites

Todo buen arcade de carreras tiene un mismo objetivo: correr en vertiginosas persecuciones en las que es tan importante aprovechar la potencia máxima del coche como derrapar en el momento justo. Y en esto, la saga Need For Speed no tiene rival, al menos hoy en día. Lejos quedan aquellos tiempos en los que los míticos Burnout eran una alternativa de gran calidad.

Need For Speed: Heat mantiene las señas de identidad de la saga en una entrega superior a Payback –el título anterior- pero que no llega al nivel de Most Wanted.

Con un mundo abierto

En la línea de lo visto en la anterior entrega, Heat presenta un gigantesco mundo abierto disponible casi desde el primer minuto. Podemos movernos libremente por todo el extenso mapa y decidir qué pruebas queremos realizar primero y cuáles después. Y es que nos esperan decenas de cosas por hacer: misiones principales, secundarias, pruebas que surgen en determinado momento (como correr a una determinada velocidad, escapar de la policía o saltar a determinada distancia) …

Pese a que la propuesta es bien amplia, presenta un importante problema a nuestro parecer: la mayoría de los retos presentes en el juego son demasiado similares entre ellos. A diferencia de otras entregas, en Heat echamos en falta carreras de más tipos. En esencia, todo se centra en llegar los primeros a la meta, sea como sea, y en huir de la policía.

Una fórmula muy vista, pero divertida

La propuesta de NFS Heat es sencilla de entender: para avanzar en la trama tenemos que ganar carreras. Con estas victorias conseguimos puntos y dinero que podremos invertir en mejorar nuestro coche o comprar uno nuevo. De este modo, podremos participar en nuevas pruebas con garantías de obtener la victoria. Así, una y otra vez –con una historia no demasiado atrayente de por medio-.

El juego está dividido en dos partes bien diferenciadas: el día y la noche. No solo repercute en la jugabilidad, permitiéndonos tener mayor o menor visibilidad, sino que tiene que ver con el planteamiento del propio juego. Las pruebas, por ejemplo, serán diferentes en cada franja horaria y, si bien durante el día ganamos dinero, por la noche obtendremos puntos de experiencia. Debéis tener en cuenta que cuando cae el sol es cuando el juego es más divertido. La policía hace acto de presencia y no podemos guardar nuestra experiencia ganada hasta que lleguemos al garaje. Os aseguramos que cuando pierdes todos tus puntos, porque te arrestan después de varias carreras, es cuanto menos doloroso.

En resumen, es un título de dos caras: por la noche, tremendamente divertido; por el día, correcto.

Tuning made in EA

Si por algo se han caracterizado los juegos de la saga es por la importancia que siempre se le ha dado al tuning. En esta ocasión no podía ser menos. Además de poder comprar una gran cantidad de coches de todo tipo de marcas, también podemos mejorar el nuestro tanto por dentro como por fuera. Y es que, no nos limitamos a modelar los alerones, carrocerías y llantas, sino que podremos modificar gran cantidad de elementos internos del coche.

Lo único negativo es que el equilibrio entre mejorar un coche y comprar otro más potente no está bien pensado. Resulta más barato y rápido mejorar al máximo nuestro coche que ir comprando otros de marcas superiores por lo que, al final, compramos por puro coleccionismo.

Lo mejor:

Divertido como siempre.
El tuning y las mejoras progresivas del coche.
Las carreras de noche son intensas…

Lo peor:

Y las de día menos atractivas.
Las pruebas son muy parecidas entre sí.
Mal equilibrio entre mejorar el coche y comprar uno nuevo.

Conclusiones:

Need For Speed Heat no es el mejor título de la saga pero sí una entretenida entrega, con sus puntos fuertes y débiles. Se agradece la dinámica día/noche pero no está demasiado bien equilibrada. En este sentido, Rivals, la primera entrega para PS4, nos parece más completa. Esto no quita que las persecuciones son intensas y las carreras muy entretenidas. No olvidemos que es un Need For Speed.

En cuanto al contenido, es un título enfocado en el usuario principalmente adolscente y adulto. Como juego de velocidad no ofrece un desafío tan exigente como un simulador y eso es bueno.

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