El éxito de las series históricas está en nuestra “familia nacional”

marzo 9, 2011 by  
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Hace un par de días se informaba desde Vertele.com sobre el inicio del rodaje de una sitcom ambientada en la Guerra Civil española. Plaza España está siendo producida por Hill Valley, y, al parecer, localiza su trama en un pueblo castellano en el convulso mes de julio de 1936. Quizá su particularidad más relevante sea que se trata de una comedia dedicada a la contienda –algo ya ensayado en el cine–, y que, por tanto, marca claras distancias con el canon televisivo tradicional, basado en el drama y los traumas asociados a aquel episodio histórico.

El medio agrario, sustrato primigenio del solar patrio

Pero esta particularidad no obvia otro aspecto importante que, quizá, no ha sido puesto suficientemente de relieve a la hora de explicar el éxito de las ficciones históricas recientes. En efecto, más allá de las obvias distancias temporales Plaza España apela simbólicamente, desde su título, a la misma colectividad reunida en el peplum televisivo Hispania. Y ambas series comparten con 14 de Abril. La República una misma localización, situada en un medio agrario que es presentado como sustrato primigenio del solar patrio.

 

14 de Abril es una trama romántica capaz de neutralizar con su share a ofertas consolidadas como CSI. Está trufada de terroristas anarquistas, muchachas burguesas, socialistas-sufragistas, señoritos reaccionarios y militares golpistas. Sin embargo, más allá de las diferencias ideológicas (y morales) establecidas entre los personajes, todos ellos se reúnen en un mismo escenario bien aquilatado: el de una República española ambientada, alternativamente, entre ese medio rural indeterminado y el Madrid de 1931.

14 de Abril se estrenó a finales de enero de 2011, en la misma semana que se programó el desenlace de Sofía, la miniserie de Antena 3 dedicada al noviazgo y primeros años de matrimonio de los Príncipes de España. En su segundo capítulo, Sofía dejaba ya de ser de Grecia, y se convertía en Sofía de España, por mor de ese enlace regio. No obstante, desde los primeros instantes de la miniserie la familia real griega fue presentada desde un código radical de españolidad. Los personajes ni tan siquiera fingían dificultades de comprensión a la hora de conversar con sus invitados españoles (los Condes de Barcelona y sus hijos), y todos compartían un mismo castellano neutro en unas idílicas vacaciones en Corfú, allá por los primeros años sesenta.

Apelación a las ideas de historia compartida y colectividad inclusiva

La primera entrega de Sofía fue programada un día antes que el capítulo Operación Galaxia, de Cuéntame cómo pasó, en esta ocasión dedicado a evocar cómo los Alcántara vivieron en primera persona las tensiones involucionistas que jalonaron la transición española. Unas tensiones metaforizadas mediante la implicación de un alto mando militar, vecino de esta familia televisiva, en la conspiración de la cafetería Galaxia, una intentona donde Tejero jugó un papel capital. En aquella misma jornada de enero de 2011, ya de madrugada, La Primera de TVE emitió también la serie Cómo hemos cambiado, en esta ocasión con un capítulo dedicado al turismo y al Spain is different. De este modo concluía su particular “menú de memoria”, que tuvo un segundo plato nutrido por el programa Los anuncios de tu vida.

España es diferente, la transición española, Sofía como Princesa de España, la República española, Hispania, la Plaza España… Más allá de todas las particularidades que podamos apreciar ante este mosaico de ofertas, parece claro cuál es su cordón umbical: la apelación a las ideas de historia compartida y colectividad inclusiva, erigidas desde el microcosmos de la ficción.

La “familia nacional televisiva”

Todas estas ofertas han recabado en situaciones suficientemente reconocibles por la audiencia, ya fuese porque aludían a personajes muy populares, a estereotipos nítidos, a momentos-mito o a la nostalgia, o a las cuatro cosas al mismo tiempo. Han sido, pues, relatos sobre el pasado, pero enmarcados en espacios simbólicos que interaccionan con el presente. De esta forma, la historia se ha convertido en terreno alegórico desplegado ante lo que David Morley denominó como la “familia nacional” televisiva.

Una familia –repartida desde Murcia a Canarias, o de Extremadura a Navarra– que reconoce y se familiariza con los grupos idiosincrásicos de los Alcántara y sus vecinos, con los hijos de los burgueses terratenientes y los modestos campesinos de 14 de Abril, con la familia real o con los bravos guerrilleros de Viriato… Todos ellos son, por tanto, personajes-referentes, capaces de convertirse en punto de encuentro para esas otras unidades familiares repartidas en sus hogares. Unas familias que, desde la recepción y el consumo televisivo, dotan de sentido a estos personajes, y los emplazan como piezas coherentes dentro de un sistema cultural-nacional de significación y comprensión.

Vivimos una edad de oro para las series, las miniseries y los telefilmes de época. Son productos conservadores en sus estándares dramáticos, pero muy rentables desde un punto de vista comercial y de audiencia. También pueden polemizar políticamente, como evidencian las reacciones del diputado del PP Ramón Moreno a 14 de Abril. Pero hasta Telecinco se ha atrevido con producciones que se han insertado perfectamente en lo que Juan Pablo Artero ha caracterizado como las estrategias virales de programación. De este modo, dentro del esquema de la cadena, caracterizado por la sobreabundancia de info-shows o por los liderazgos populistas (como el de Belén Esteban), se han acoplado sin tensiones relatos de proximidad como La Duquesa o Felipe y Letizia.

 

De nuevo nos encontramos con la familia real española, aunque sea desde un prisma mucho más jovial que el encarnado, por ejemplo, ante los episodios de la muerte de Franco y la biografía de Suárez (Antena 3, 2008 y 2010) o el golpe de Estado de 1981 (TVE, 2009). Juanjo Puigcorbé dio vida a un alter ego del Rey Juan Carlos vacío de resonancias áulicas, muy diferente del interpretado con anterioridad por Fernando Cayo o Lluis Homar. Pero esa desacralización no entró en conflicto con el rango nacional-español desplegado por el relato de Felipe y Letizia, una propuesta que merece convertirse en verdadera serie de culto.

La ficción histórica incluye múltiples señas actualistas sobre situaciones, hábitos, costumbres, modelos relacionales, lenguajes y afectos genéricamente españoles. Se trata de una oferta coherente con el radio de acción natural de las cadenas que emiten tales productos. Y marca claras distancias con otras ficciones –las programadas desde algunas cadenas autonómicas–, que trabajan con escalas culturales o lingüísticas privativas. Sobre esta cuestión es indispensable la lectura del estudio de Enric Castelló Sèries de ficció i construcció nacional en Cataluña. Si retomamos su idea, y abrimos la mirada al contexto nacional, también podemos hablar de “imaginar una España televisiva” a través de las estrategias de recuerdo ficcional.

Spain no es different de Francia, Italia o Portugal

Además, España no es diferente. La edad de oro de la ficción histórica está siendo paralela al éxito de otras muchas propuestas programadas en los canales franceses, italianos o portugueses, donde los líderes de la Resistencia, los Papas o, incluso, la vida privada de Salazar se han erigido en citas sintomáticas ante otras familias nacionales mediterráneas. Una buena muestra de cómo la internacionalización de formatos televisivos incide, mutatis mutandis, en la actualización de las representaciones sobre el “quién soy yo, y quiénes (y cómo) son los que me rodean”.

Autor: José Carlos Rueda Laffond, Profesor Titular en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid, e investigador en un Proyecto sobre Memoria y Televisión en España.

‘Hispania’ responde a sus fallos históricos

noviembre 5, 2010 by  
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Caballos con espuelas, ejército romano uniformado, nombres de otra época… La serie ‘Hispania’ tiene algunos errores históricos que, aún sabiéndolo, se ha apostado por ellos por el bien de los actores, la calidad de la serie y el espectador. Su productor ejecutivo nos lo desvela.

El equipo de ‘Hispania’ se ha documentado «mucho» sobre la vida de Viriato antes de empezar a escribir la serie. Para ello les ha asesorado un experto en el personaje que hizo la vida imposible a los romanos. Se trata del catedrático de la Universidad de Córdoba Mauricio Pastor. Pero aún así, conociendo lo que era la realidad, el equipo decidió tomarse ciertas licencias. Además, de la vida de Viriato poco se sabe, por lo que «hemos cogido lo que más nos ha interesado», asegura Ramón Campos, productor ejecutivo de la serie.

¿Quién era Viriato? ¿un pastor, un bárbaro, un ladrón, un noble venido a menos? Se sabe que se casó porque hay cuadros de ello, pero ¿tenía hijos? Con estas dudas históricas han jugado en ‘Hispania’. Por eso el protagonista del estreno de ficción más visto de la temporada perdió a su hija en la primera batalla y deja de ser pastor para salvar a los suyos.

Y es que la historia aparece en los guiones de ‘Hispana’ con minúsculas y no con mayúsculas. Es por ello que los caballos llevan espuelas. Disimuladas, pero las llevan. «Es preferible eso a que los actores se rompan la cabeza», confirma Ramón. Y eso que Roberto Enríquez (Viriato), Lluís Homar (pretor Galba), Jesús Olmedo (Marco) o Juan José Balletas (Paulo) han dado clases para aprender a montar a caballo. «Hacerlo sin montura es ya complicadísimo».

Pero más allá del bien del actor el productor ejecutivo también ha pensado en el espectador. Al inicio del esplendor romano el ejército de Roma no llevaba uniforme. Eso lo dice la historia, pero para evitar dar una sensación de serie cutre «se apostó por uniformarlos».

Otro fallo histórico son los nombres de algunos de los protagonistas. Dario es un nombre persa «pero llamar a el gran reparto que hay con nombres típicos de la época suponía que el espectador no recordara ninguno».

Todo esto se engloba dentro de un imaginario colectivo que hace que Roberto haya tenido en cuenta la historia a la hora de pensar en ‘Hispania’, pero también la ha obviado cuando estaba en juego el éxito de ella. Es una ficción que busca entretener partiendo de un hecho histórico. Así se presentó una serie donde las casas del poblado deberían estar todas encaladas de blanco «pero la sensación también era muy rara».

Ese imaginario colectivo es lo que la audiencia espera de algunas cosas. Probablemente haya muchos más fallos que la audiencia experta irá viendo a lo largo de los nueve capítulo que forman la primera temporada. A todos ellos Roberto les recuerda que es una ficción que se desarrolla dentro del género de aventuras más clásico. Uno de sus objetivos es entretener y tras los datos de audiencia de los dos primeros capítulos, líderes del pasado lunes y miércoles frente al estreno de la tv movie Felipe y Letizia, parece que lo está consiguiendo. Mañana se iba a enfrentar a ‘Tierra de Lobos’, pero al final Telecinco destina la noche de sus martes a su gran apuesta de la temporada y el miércoles aún no sabemos que pondrá enfrente de los hispanos. Sin fecha de emisión sigue su especial ‘Tengo una pregunta para Belén Esteban’.

Fuente: lainformación.com

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Tele 5 enfrenta finalmente los Príncipes a «Hispania» el lunes

octubre 24, 2010 by  
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Por Vertele

La partida de ajedrez que están protagonizando los programadores de Telecinco y Antena 3 con motivo del estreno de Felipe y Letizia e Hispania ha llegado a su fin. La cadena de Mediaset se propuso enfrentar su miniserie de los Príncipes a los romanos y finalmente lo ha conseguido: las dos ficciones sí que competirán este lunes en el prime time.

Telecinco así lo confirma en una nota que ha enviado en las últimas horas, en la que informa que «estrena la miniserie dentro del especial La Noche de Felipe y Letizia», mientras que la anunciada C.S.I: Miami, que iba a contar con el capítulo en el que participaba el pívot español Pau Gasol, será emitido próximamente.

Todo hace indicar que Telecinco no ha variado en ningún momento su estrategia de perseguir a toda costa el lanzamiento de la serie de romanos, pero ha tratado de engañar a Antena 3, y en consecuencia a los espectadores, a través de las promos de Gasol en CSI ofrecidas en los dos últimos días.

El objetivo no era otro que jugar al despiste con Antena 3 para apurar los tres días de antelación que marca la ley y anunciar ya hoy, sábado, el verdadero estreno de Felipe y Letizia para el lunes.

Prueba de ello es que ayer viernes, Telecinco anunciaba en su guía electrónica de programación el estreno de Felipe y Letizia para este lunes a las 22:00 horas, al tiempo que todavía ofrecía en televisión las promociones de Gasol en CSI.

Así las cosas, y si ninguna de las dos cadenas infringen la ley de contraprogramación, habrá duelo finalmente este lunes entre el estreno de Hispania (Antena 3) y la miniserie Felipe y Letizia (Telecinco).

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Los Príncipes, arma de contraprogramación en Telecinco

La estrategia de «despiste» de Telecinco podría terminar volviéndose en contra de ella misma, ya que los seguidores de CSI que busquen la serie de forenses el lunes se encontrarán con una oferta totalmente distinta, Felipe y Letizia.

Al mismo tiempo la cadena se arriesga a que los televidentes que deseen ver la miniserie de los Príncipes no se hayan enterado del día definitivo de estreno, después de haber cambiado ya tres veces de fecha.

Confundiendo a los espectadores desde el 14 de octubre

Todo comenzó el pasado 13 de octubre, cuando Antena 3 mostró sus cartas con varios días de antelación y anunció el estreno de Hispania para el miércoles 20. Un día después, Telecinco decidió levantar de su parrilla Tierra de Lobos y lanzó la primera promo de Felipe y Letizia, cuyo estreno también programó inicialmente para el miércoles.

Con este movimiento, la cadena de Fuencarral defendía a sus ‘Lobos’ y al mismo tiempo atacaba el estreno de Hispania con una de sus mejores armas, la miniserie de los Príncipes, uno de los productos más esperados de esta temporada.

Pero Antena 3 quiso evitar un enfrentamiento directo de su gran apuesta de ficción con los Príncipes de Asturias. Por ello, en una nueva jugada que pilló a Telecinco por sorpresa, la cadena de Planeta anunciaba el lunes que retrasaba el estreno de sus soldados romanos hasta este lunes y, en su lugar, colocó el pasado miércoles el desenlace de La princesa de Éboli.

La respuesta de Telecinco no se hizo esperar. La cadena retiró de ese día la anunciada ‘tv movie’, mantuvo Tierra de lobos -lo que le costó una multa por contraprogramación-, y comenzó a anunciar la miniserie de los Príncipes con un «próximamente». Así, hasta este pasado viernes, ha venido promocionado el cameo de Gasol en la secuela de CSI.

Cuando Telecinco ya había hecho creer a los espectadores y a los medios que mantenía su serie forense frente a Hispania, la cadena comunica hoy por sorpresa, y mediante nota de prensa, que no ofrecerá CSI Miami sino el estreno de la miniserie de los Príncipes contra los romanos de Antena 3.

La historia de amor entre «Felipe y Letizia», en Telecinco

Felipe y Letizia abordará las distintas etapas que atravesó la pareja real durante su noviazgo: la velada en la que se conocieron, sus primeros encuentros, el anuncio oficial de su compromiso, los primeros actos a los que asistieron como prometidos y su boda en la Catedral de Santa María La Real de la Almudena en Madrid, entre los episodios más significativos que marcaron su relación antes de su enlace matrimonial.
Además, recogerá los obstáculos a los que tuvo que hacer frente la pareja por parte de los sectores más conservadores de la sociedad, los medios de comunicación e incluso integrantes de su círculo más cercano, que esperaban que el Príncipe escogiera como esposa a una candidata de sangre azul.

Amaia Salamanca: «La Princesa sabe lo que quiere y cómo conseguirlo»

El telefilme, producido por Brutal Media y dirigido por Joaquín Oristrell, muestra el noviazgo del príncipe Felipe con la entonces periodista estrella de TVE, Letizia Ortiz, y su posterior compromiso y boda, celebrados en noviembre de 2003 y abril de 2004, respectivamente.

Un proceso que Amaia Salamanca vivió entonces con cierta lejanía, «porque tenía 17 años», y que ahora contempla como la confirmación de que «el amor lo mueve todo», dada la «batalla» que el Príncipe debe entablar para consolidar su relación, en la que doña Letizia se muestra como «una persona que sabe lo que quiere y cómo conseguirlo».

Salamanca se ve con cierto parecido físico a doña Letizia Ortiz, «en la barbilla y la mandíbula», aunque el peinado y unas lentillas de color ayudan a completar un personaje que, por otro lado, le está costando sobre todo por su gestualidad: «Letizia mueve mucho las manos, y yo siempre las tengo pegadas al cuerpo».

«Hispania», la gran apuesta de ficción de Antena 3

Producida por Bambú Producciones para la cadena, Hispania es una superproducción protagonizada por Roberto Enríquez, Lluis Homar, Ana de Armas, Juan José Ballesta, Jesús Olmedo, Manuela Vellés y Nathalie Poza, entre otros.

Hispania es una historia de lucha, venganza, aventura y acción, pero también una historia de amor. En un mundo en el que el poder de unos pocos rige la vida de muchos, un grupo de rebeldes hispanos, liderados por Viriato, forja su propio destino: lucharán contra Roma para defender su territorio, Hispania.

Roberto Enríquez será Viriato y Lluís Homar, el pretor romano

Como héroe y protagonista absoluto se ha elegido un personaje histórico real: Viriato (pastor lusitano al que da vida Roberto Enríquez, el malvado Marqués de Castro en La Señora a quien hemos visto recientemente en la miniserie de Telecinco La Duquesa).

En el otro lado estará Galba, personaje interpretado por Lluís Homar, el Pretor Romano con ansias de riqueza que encabeza la conquista de Hispania y el enemigo indiscutible de Viriato.

En el capítulo del estreno….

En el capítulo primero, «El nacimiento de la leyenda»: Año 150 antes de Cristo. La Roma republicana controla la mitad de Hispania. A la espera de la guerra definitiva con Cartago por la conquista de la península, una legión capitaneada por el pretor Galba se encarga de defender el territorio conseguido; y tiene, además, la orden de mantener la paz con los pueblos hispanos libres.

Entre esos pueblos, Caura, lugar de nacimiento de Viriato; un humilde y bravo pastor que vive en las montañas con su pequeña hija Altea. El comportamiento de los legionarios con los hispanos hasta ahora nada ha tenido de cordial o pacífico. Distintos pueblos y aldeas han sufrido el acoso y la violencia del sanguinario Galba.

En este clima, llega una oferta romana a los hispanos: aquellos pueblos que entreguen las armas en un acto público obtendrán a cambio la paz, y tierras para sus habitantes. Caura, entre otros, decide aceptar. Los hombres se encaminan al encuentro de Galba y sus legionarios, que los esperan en campo abierto…