ESTRENO EN CINES

Dirección: Steven Soderbergh

Intérpretes: Sasha Grey, Chris Santos, Philip Eytan, T. Colby Trane, Peter Zizzo, Ron Stein

Guión: David Levien, Brian Koppelman

Duración: 77 min.

Público apropiado: Adultos

Género: Drama

Por decine21

 

GirlfriendExperienceCEl astuto Steven Soderbergh combina las superproducciones para un público amplio (Ocean’s Eleven, Erin Brockovich) con ‘marcianadas’ experimentales de bajo presupuesto en las que goza de libertad absoluta. A ese último grupo pertenece esta cinta, del estilo de Full Frontal o Bubble.La acción tiene lugar justo antes de las elecciones en las que Obama se enfrentaba a McCain, en 2008, por la presidencia estadounidense. Chelsea, una prostituta de lujo de Nueva York, ofrece a sus clientes la posibilidad de fingir ser para ellos su novia ideal. Ella misma mantiene una relación con Chris, un tipo en teoría capaz de aceptar que se acueste con sus clientes. Pero aunque gana un montón de dinero, Chelsea tiene miedo ante el futuro, porque empieza a darse cuenta de que la sucederán otras mujeres más jóvenes, y además, la crisis también se nota en su profesión…

En beneficio del hiperrealismo, en lugar de recurrir a una actriz convencional como protagonista, Soderbergh apostó por Sasha Grey, una megaestrella del cine porno. Se esperaba que viniendo de donde viene, Grey fuera un absoluto desastre, y si bien no es Meryl Streep, ni su papel exige grandes esfuerzos, lo cierto es que resulta más o menos creíble.

Se debe tener en cuenta que estamos ante un ejercicio de estilo, asumidamente menor en la filmografía de Soderbergh, de corta duración, bastante frío en su desarrollo y que acaba siendo un tanto reiterativo en su retrato de la rutina de la protagonista. Soderbergh es también director de fotografía con su seudónimo habitual, Peter Andrews, prueba diferentes texturas en sus imágenes, y abusa de los planos estáticos y otras veces de la iluminación, a ver qué tal. Toda la cinta tiene un aire ‘cool’ para complacer a los apasionados del cine ‘indie’ que tan de moda está.

No se plantea en ningún momento la moralidad de la profesión del personaje central. Aún así, la propuesta tiene su interés, pues contra lo que pueda parecer en un primer momento, el sexo queda en un segundo plano, y acaba hablando sobre la inseguridad, y la necesidad de comunicación. También llama la atención su tratamiento de la atípica relación de la protagonista con su novio, y los celos en las parejas supuestamente abiertas.