Los Croods: Una nueva era (2020)

En busca del mañana

Segundas partes alguna vez son buenas, y yo aún diría más, muy buenas. Es el caso de Los Croods 2: Una nueva era, que llega siete años después de la primera entrega. Sus responsables, lejos de dormirse en los laureles de la excelente acogida del film original, y confiar en que el público acuda a los cines por pura inercia, se ha esforzado en pergeñar una trama repleta de hallazgos, capaces de hacer disfrutar a los miembros de cualquier de edad del clan familiar que se acerque a ella, todos se pueden sentir representados e interpelados.

Aunque con amplia experiencia de animador, Joel Crawford se estrena como director de largometrajes, y supera la prueba sobradamente, bien apoyado en un guión con muchos contribuyentes, desde los escritores del primer film, Kirk De Micco y Chris Sanders, a los hermanos Dan y Kevin Hageman, y a Paul Fisher y Bob Logan, que están detrás de muchas “legopelículas”. Narrativamente, la película es una delicia, porque aborda temas variadísimos, algunos muy actuales: la rebeldía adolescente y la sobreprotección de los padres, ya conocidos de la otra película, pero también el de creerse superiores al otro por tener determinadas habilidades y conocimientos de los que los otros carecen, o la búsqueda de espacios individuales para que nadie “moleste” e incluso, genial en una cinta prehistórica, se lanzan acertados dardos a… ¡la adicción a las pantallas! Las diferencias entre los Croods y los Masmejor van en la línea de Tarzán confrontado con la civilización, pero con un toque muy original hipsterpijo en los segundos.