
El protegido (2000)
Un lugar en el mundo
David es el único superviviente de un trágico accidente de tren. Lo que cabe calificar de milagroso, quizá lo sea, por qué no. ¿Tiene David un don, como los superhéroes de los cómics? ¿Es Elijah el “profeta” que le ha reconocido tras vislumbrar varias “señales”? Son interrogantes que asaltan a un David sumido en una profunda crisis personal. Sobre él planean la posible separación de su mujer, y la mirada perpleja de su hijo adolescente, que necesita el apoyo sólido de un padre, creer en él.
¿Quién no conoce una familia con problemas? O mejor aún, ¿quién no ha pasado personalmente por alguna dificultad? Shyamalan aborda el tema de la comunicación de uno con los suyos de un modo atractivo. Por ser algo que a cualquier espectador atañe, en mayor o menor medida, la cuestión podía abordarse de modo anodino, sin conseguir despertar el interés. Al unirla el director con un tema más amplio –David tratando de encontrar su sitio en el mundo, de conocerse tal y como es–, lo ordinario pasa a convertirse en algo extraordinario, que merece la pena ser observado.
