
Cuenta la historia de Jack, un niño de cinco años al que cuida su devota y cariñosa Ma. Están atrapados, encerrados en un espacio de 3,5 x 3,5 metros, sin luz natural, al que Ma ha bautizado con el eufemismo de «Cuarto».








Kawase transmite sabiamente esa visión oriental acerca del respeto y la armonía con la naturaleza, la conexión misteriosa entre los seres vivos, donde la trascendencia tiene también su sitio.
Dos adultos y una niña. Nada les une, sino su condición de tamiles refugiados por la guerra civil que asoló Sri Lanka. Pero fingen ser una familia para poder obtener asilo en Francia.