Cine: Gatos. Un viaje de vuelta a casa

  • 89 min. | Aventuras | Animación | Comedia
  • Público apropiado: Todos
  • Año: 2016
  • País: Japón
  • Dirección: Motonori Sakakibara, Kunihiko Yuyama
  • Argumento: Hiroshi Saito (libro), Hanmo Sugiura (libro)
  • Guión: Yoichi Kato
  • Música: Naoki Sato
  • Distribuye en cine: Selecta Visión

 

2-mininos-2

 

Otro cuento de Tokio

Por Juan Luis Sánchez (decine21.com)

Al huir de un tipo que le ha lanzado una escoba, el gato Rudolf salta al interior de un camión en marcha, con tan mala suerte que éste rueda durante toda la noche. Despierta en Tokio, muy lejos de su ciudad, Gifu, sin saber muy bien qué hacer, pues conoce la calle donde vive su pequeña ama, pero no la localidad en concreto, por lo que regresar será complicado. Encuentra a un minino callejero que en un principio no parece muy amable con él, pero que después le salva de morir atropellado, por lo que decide acompañarle.

 

El veterano realizador nipón Kunihiko Yuyama, autor de Pokémon, la película, y de varias entregas para el mercado doméstico de aquella saga, codirige con Motonori Sakakibara (Final Fantasy: la fuerza interior) la adaptación de un libro infantil, firmado por Hiroshi Saitô y Hanmo Sugiura, por lo visto bien conocido en Japón, aunque no ha trascendido mucho en Occidente.

 

Resulta llamativo a nivel técnico el partido que le han sacado a los seis millones de dólares de presupuesto, muy alejados de las cifras de las grandes superproducciones, que rondan los 100, pues la animación digital funciona, mientras que los personajes están diseñados con gran humanidad. Gustará sobre todo a los apasionados de los gatos, ya que está muy bien captado tanto su comportamiento como su forma de moverse.

 

Plantea algunos mensajes sencillos para el público infantil, en torno a la importancia de la amistad, y el valor de la educación, aunque se le puede achacar que subestima a los espectadores. Sólo así se entiende que en un momento de la trama se explique con pelos y señales un chiste bastante simplón, porqué el protagonista ha entendido que su salvador se llama “Tengounmontón”, que habrían captado hasta los más peques. Aún así logra conmover con los típicos recursos melodramáticos del anime japonés, sobre todo en una escena cumbre en una habitación hacia el final del metraje.

Comentarios

Dejanos tu comentario...