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Maisie tiene 6 años y se encuentra en medio de la batalla legal y afectiva del divorcio de sus padres. Mientras se disputan la custodia, se amparan en nuevos matrimonios y numerosos descuidos en el cuidado de la pequeña.

Director: Scott McGehee, David Siegel

Intérpretes: Onata Aprile, Joanna Vanderham, Alexander Skarsgard, Julianne Moore, Steve Coogan

Guión: Nancy Doyne, Carroll Cartwright

Duración: 95′

Género: Drama

Estreno: 21/05/2014

Público: +16

Valoración: **

Contenidos (de 0 a 6):

Humor: 0

Acción: 1

Amor: 0

Violencia: 1

Sexo: 0

Crítica:

Esta pareja de directores llegan con Maisie a su quinto proyecto juntos, tras una discreta carrera. Sin embargo, quien está al frente del guión esta vez no son ellos dos. Nancy Doyne se estrena en cine y Carroll Cartwright firma su tercer guión, tras coescribir hace 10 años Donde esté el dinero yDragones y mazmorras.

Ambas escritoras parten de un material muy valioso, como es la novela de Henry James Lo que Maisie sabía; una obra extraña en su momento por la temática (el divorcio), pero que abundaba en una de las obsesiones de James de transmitir, a través de sus relatos, la visión y percepción subjetiva de sus personajes.

Esta adaptación para la gran pantalla se desmarca bastante del libro en la estructuración de las tramas y, aunque conserva (como la novela) los efectos directos que estas situaciones ejercen sobre los niños, se centra en actualizar las situaciones y personajes.

Profesiones absorbentes, trabajos inestables y sobre todo odio hacia el cónyuge, competitividad por poseer y no compartir con nadie más el afecto de su hija, celos y descompensaciones emocionales de los adultos laceran silenciosamente la vida de la pequeña Maisie.

En este sentido, quizá lo más destacado de la tarea de dirección es el ajustado trabajo que llevan a cabo McGehee y Siegel rodando las reiterativas puestas en escena de los descuidos y azares que padece la protagonista. Cotidianas y aparentemente repetitivas, esas escenas ilustran y caracterizan un modo de vivir en el que los padres separados pretenden acoplar la vida de sus hijos a la suya, y no al revés.

No cambian rutinas, no cambian horarios ni prioridades. Dicen que la quieren más que a nada y a nadie y que todo lo que hacen (criticar, casarse de nuevo sin amor y discutir delante de ella) lo hacen, precisamente, porque la quieren y porque quieren lo mejor para ella. Así, palabras y hechos discurren por caminos totalmente contradictorios. En ese sentido, la película dibuja un panorama realista, a pesar de cierto tono naif y complaciente en el desarrollo de la trama de la nueva “familia”, que ofrece cierto respiro al espectador.

De ritmo tranquilo, sólo alterado por los giros más tristes en el devenir de Maisie, la película se mantiene en un curioso terreno, donde no se cultiva ni el tono sensacionalista o excesivamente sensiblero de otros títulos, pero tampoco un guión especialmente elaborado o novedoso en la perspectiva.

Fuente:   Lourdes Domingo (www.taconline.net)